El Suricato habla, Ep. 99: Baby Driver

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Buenos días, tardes o noches, dependiendo de la hora a la que me estéis escuchando.

Baby Driver sería la película favorita del año de Archer. No solo porque el protagonista conduce mejor que Steve McQueen en Bullitt, la película favorita del personaje, sino porque Baby, al igual que Sterling Archer, tiene acúfenos, también conocido como tinnitus.

Si eso no es suficiente para convenceros, añadiré que es la película que mejor integra la música en su trama. Y estoy incluyendo incontables musicales en esa afirmación. Y a Guardianes de la Galaxia.

Y tiene algunos de los mejores guiños visuales que he visto nunca. No están a la altura de los de la trilogía Cornetto, también dirigida por Edgar Wright, pero se acercan bastante.

Sin embargo, como apuntaba el New Yorker, la película puede dar un poco de… pena, si la comparamos a la trilogía Cornetto. Más que nada porque Wright deconstruyó los respectivos géneros de cada película de la trilogía, mientras que Baby Driver es una película de persecuciones y robos relativamente “normal”.

Ahora bien, no estoy de acuerdo con que eso haga a la película algo… peor, por así decirlo. Lo que no hace es elevarla al maravilloso nivel de Bienvenidos al fin del mundo, por ejemplo.

Pero bueno, vamos a hablar de la trama.

La película es sencilla: Baby es un conductor espectacular. Trabaja para Doc, interpretado por un Kevin Spacey que se lo está pasando demasiado bien. Después de un primer robo con una persecución reminiscente de la de Blues Brothers (la mejor, en mi opinión, persecución multitudinaria), Doc avisa a Baby para otro trabajo. Después de ese segundo trabajo pasa lo de siempre. Baby quiere salir del mundo del crimen, pero tiene que hacer otro trabajo. Doc no quiere.

Es una trama maravillosamente sencilla y funcional. Y, por eso, creo, al New Yorker le molestó un poco. La historia podía resultar un poco pedestre.

Mi mayor problema con la película, sin embargo, no es ese. No. Es que el segundo acto, mientras se prepara el otro trabajo para Baby, era un tanto… lento.

Se notaba la ausencia de Simon Pegg en el diálogo. No interpretéis esto, sin embargo, como que el diálogo es malo. Al contrario. Es muy bueno. Pero, algo me dice que, si Pegg hubiese escrito la película con Wright, las conversaciones habrían sido geniales o, incluso excelentes.

Ahora bien, la película es, en un sentido estrictamente visual, gloriosa. Hay un plano secuencia de tres minutos que es… inexplicable. Si alguna vez habéis visto una película de Wright, sabéis que, como he dicho, hay infinidad de guiños visuales, pequeñas referencias. El plano del que hablo es solo eso durante tres minutos. No diré nada más porque no quiero arruinarlo.

En realidad, podría hablar de esta película durante horas y, seguramente, no me quedaría sin material (como veréis, no lo hago, porque estaba cansado y mi cámara iba a saltar en llamas).

Es espectacularmente detallada, bonita de ver y las persecuciones son maravillosas. The fast and the furious no tiene ni idea de hacer películas de coches cuando lo comparas a Baby Driver.

Solo puedo pediros una cosa: no la dejéis pasar.

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About Suricato de Asalto

Soy un suricato amaestrado. Me dedico a bailar sobre teclados y hablar de muchas cosas distintas.
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