El Suricato habla, Ep. 56: Transmetropolitan

Buenos días, tardes o noches, dependiendo de la hora a la que me estéis escuchando.

Esta semana voy a hablar de Transmetropolitan, porque estoy tan pillado preparando otras cosas que he tenido que improvisar esta reseña. En serio, normalmente, elijo los temas con una o dos semanas de antelación, no con menos de tres días. Que escriba y grabe las reseñas dos horas antes de subirlas a SoundCloud es otra historia para otro día.

En cualquier caso, Transmetropolitan es un cómic de 1997 escrito por Warren Ellis (responsable, entre muchas otras cosas, de escribir unos pocos números de Hellblazer y de dimitir por escribir una historia que no se publicó acerca de tiroteos. La historia habría sido publicada después de la matanza de Columbine, así que se puede entender por qué Vertigo no quiso publicarla). En él, Transmetropolitan, seguimos a Hunter S. Thomps… este… Spider Jerusalem. Eso es. Spider Jerusalem.

Seguimos al personaje desde que su editor le llama por teléfono para pedirle que escriba los dos libros que debe a su editorial.

Spider Jerusalem (que, en contra de lo que el autor y artista digan, es idéntico a Alan Moore), entonces, tiene que volver a La Ciudad a escribir los dos libros que tiene que escribir.

Sin embargo, no tiene dinero con el que sobrevivir, así que llama a un viejo amigo para que le consiga un trabajo como periodista y, con ello, un domicilio y demás. Este viejo a amigo es Royce, el redactor de The Word, un periódico que opera en La Ciudad.

Todo esto lo consigue con suma violencia y falta de respeto a los demás, como es característico de, no sé, un veinte o cuarenta por ciento de los personajes de Vertigo. Sí, es cierto que muchos de ellos se preocupan por el mundo en general, pero suelen pasar de las personas individuales.

Su desprecio por los individuos es tal que, antes de dejar la montaña atrás, echa abajo el bar al que iba con un lanzacohetes.

Una vez empieza el cómic, sin embargo, Spider no se vuelve menos violento, sino que cambia el tipo de violencia. Su arma de elección, de hecho, es el bowel disruptor, una “pistola” ilegal que hace que la gente pierda control sobre sus esfínteres. El niño de cinco años que habita en mi interior no puede evitar encontrarlo increíblemente cómico.

El personaje abusa sistemáticamente de diversas sustancias psicoactivas y, en todo momento, tiene un pitillo en la boca. Y, a pesar de ser un columnista de opinión, se dedica a investigar como un reportero cualquiera.

Pero bueno, vamos a hablar de la trama… Tarda un buen rato en ponerse en marcha, pero, a efectos prácticos, consiste en seguir a Spider mientras escribe artículos para The Word.

El periodista documenta todo, desde altercados hasta las elecciones presidenciales.

Y en ese momento es cuando empieza la trama en sí: Spider documenta las elecciones y entrevista a ambos candidatos e intenta decirle a la gente a quién debieran votar o no. Y, obviamente, se frustra sobremanera cuando la gente no le hace caso y hace lo que le da la gana.

La obsesión de Spider es, pues, la verdad. El personaje parece entenderla como un absoluto que puede (y, obviamente, debe) ser alcanzado. Yo no estoy del todo de acuerdo con él, pero mi ideología personal acerca del periodismo es irrelevante.

En cualquier caso, la manera en la que el personaje se entrega a su misión personal es admirable y digna de los sesenta números (y dos anuales) del cómic.

Tal y como hablé con Soldurio cuando discutimos el cómic, el personaje es una versión de un profeta. Él decía que era un análogo de Moisés. Yo que era Zaratustra, así que nos pasamos el resto de la noche hablando del nihilismo y Nietzsche y el superhombre.

Sea quien fuere Spider, claramente, es un profeta y, honestamente, no solo porque lo dije al principio; sino por lo que recuerdo de Así habló Zaratustra.

Estoy convencido de que Transmetropolitan es una pseudo-reinterpretación de uno de los libros de Nietzsche, solo que sustituyendo el sueño húmedo de Hitler por la Verdad con “v” mayúscula. No solo porque Moisés dice llevar la verdad de Dios, mientras que Spider lleva su verdad (que es la Verdad), sino que, cuando le dan un manojo de granadas de mano (no preguntéis), dice “There is a God!”, un anti-paralelo entre el “Dios ha muerto” de Zaratustra (frase que, de hecho, aparece por primera vez en La gaya ciencia).

También, como personajes tenemos a Channon y Yelena, las asistentes de Spider. Preferiría no entrar en sus personajes, más que nada porque es mejor no saber demasiado de ellas.

Otros personajes (villanos, más bien), son los candidatos presidenciales: The Beast y The Smiler.

De ellos, también, es mejor decir poco salvo que una persona del séquito de uno de los dos es la responsable de poner a Spider en marcha.

Antes de que eso sucediese, sin embargo, Ellis dedicó los primeros tomos a mostrarnos cómo es el personaje y la sociedad que le rodea. En condiciones normales, esa sociedad podría ser tachada de inmoral e indecente, sin embargo, poco parece afectar a Spider y, por ende, al público, demostrando así que la moral es relativa (salvo en contados casos en los que, lo que percibimos como horrible, es percibido de la misma manera por Spider).

También se mete bastante con las religiones organizadas un buen rato.

La colección explora la política americana y los posibles abusos de poder. Lo segundo lo hace de la manera más ridícula que hay, y no ridícula por estúpida, sino por lo violenta y grandiosa que es. Y, teniendo en cuenta el estado de los Estados Unidos ahora mismo, es inquietantemente profético.

El cómic trata temas adultos de una manera satírica e inteligente, sacando temas a la mesa para que se puedan discutir de manera civilizada o, en el caso de Spider, disfrazado de un ángel blandiendo un lanzacohetes en una mano mientras aporrea a un falso profeta con la otra.

Ah, los noventa, cuando la sutileza era crucial…

Advertisements

About Suricato de Asalto

Soy un suricato amaestrado. Me dedico a bailar sobre teclados y hablar de muchas cosas distintas.
This entry was posted in Cómics/Webcómics, mini/Podcasts and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s