El Suricato habla, Ep. 42: Buscando A Dory

Buenos días, tardes o noches, dependiendo de la hora a la que me estéis leyendo.

Esta semana, voy a hablar de Buscando a Dory, la esperada secuela de Buscando a Nemo, la película de Pixar de 2003. Para que os hagáis a la idea, yo tenía unos diez años. Los habrá que dirán que los sigo teniendo, pero a esos caraculos no les hacemos caso.

En cualquier caso, la película se estrenó el 22 de junio en España pero una semana antes en EE.UU. por alguna razón que no llego a (ni quiero) comprender.

La película comienza con la infancia de Dory. El personaje está con sus padres, que le están enseñando a presentarse (“Hola soy Dory. Tengo pérdidas de memoria a corto plazo” o algo parecido). Al poco tiempo, la niña manifiesta miedo a perderse y, cómo no, en cuanto lo dice, sucede. El pez de Chekhov, supongo.

Corramos un estúpido velo y prosigamos.

Dory, durante años, busca a sus padres. De hecho, pasa tanto tiempo que se olvida de ellos. Y aunque es cierto que el personaje es olvidadizo, se establece en los primeros minutos que ella no quería olvidarse y, de hecho, pasa varios años sin olvidarlos a ellos. El flashback termina cuando Dory se encuentra a Marlin. Después de ello, se salta un año hacia el futuro.

Entonces, en una excursión con el profesor de Nemo, al ver la migración de las mantarrayas, Dory recuerda a quién estaba buscando cuando encontró a Marlin. Sus padres. Por si lo habéis olvidado en el último minuto.

Así pues, el trío de peces se pone en marcha inmediatamente y, rápidamente, cruzan el Pacífico de lado a lado (sospecho que Dory y Marlin deben vivir en alguna parte de la costa japonesa o china, pero no voy a ponerme a contrastar).

El resto de la película tiene lugar en el interior del Instituto de Vida Marina, donde Dory se hace “amiga” de Sigourney Weaver.

Sin embargo, Marlin y Nemo no consiguen entrar con el pez cirujano a las instalaciones.

Dentro de ellas, Dory conoce a Hank, un pulpo doblado por Ed O’Neil, también conocido como Jay en Modern Family y, tengo que decir, me pareció uno de los mejores personajes. Me explicaré:

Mientras que en la primera película, el protagonista era Marlin (y Nemo, pero bueno, da igual ahora) y Dory era un personaje secundario. Es decir, la paranoia y ansia de control de Marlin contrastaba fuertemente con la actitud alegre y desenfadada de Dory. Sin embargo, en esta película, esa dinámica no habría sido ni “novedosa” ni interesante. En esta secuela, por su parte, la protagonista es Dory, de manera que su actitud tranquila y alegre necesitaba una contrapartida. Ahí es cuando entra Hank, un pulpo paranoico que no quiere volver al mundo real. De entrada, la voz de su doblador en la versión original es maravillosa. Su voz transmite tanto el cinismo que le define como personaje como su edad, que hace que tenga sentido que suene como un curtido veterano porque asumo que hubo una especie de guerra de Vietnam submarina o algo así. Bueno, si el universo Pixar concibe de la existencia de guerras abiertas.

En cualquier caso, no hace falta que siga hablando para explicar que el personaje me fascinó en todo lo que al doblaje se refería. Y a nivel visual. Es maravilloso ver al pulpo moverse como una especie de operativo especial sin huesos (los pulpos no tienen huesos pero sí tres corazones, por cierto).

Por otro lado, estaba Ty Burrell haciendo de una beluga (esas ballenas con cabeza semiesférica que en realidad son delfines). El personaje era interesante y, afortunadamente, no se lo utilizó en exceso. Sus escenas eran cortas y, generalmente, bastante cómicas. También, sospecho que se debe a la energía que el actor transmitía a la hora de doblar a su personaje.

Ahora bien, pasemos a lo que no me gustó:

Marlin y Nemo.

No es que los personajes no me gusten. Lo que pasa es que, entre ellos no funcionaban bien. Sus escenas, por lo general solo parecían frenar la trama y, lo poco que sí la hacía avanzar podría haberse solucionado de otra manera.

De hecho, los personajes funcionaban excelentemente bien cuando había un tercer o cuarto personaje dándoles conversación, pero en cuanto se quedaban solos, parecía que la película frenaba en seco, daba marcha atrás y se ponía a admirar la belleza de una columna de hormigas avanzando.

Sin embargo, cuando estaban con Becky (una gavia algo más estúpida que la media) o con una pareja de leones marinos (basados en personajes de Snatch, cerdos y diamantes), sus escenas eran interesantes.

Supongo que en la película original no era tan obvio cuán aburridos me resultaban por dos razones:

  1. Tenía diez años.
  2. En ningún momento se quedaban solos. Nemo estaba acompañado por los peces del acuario y Marlin por Dory.Otra escena que se me hizo particularmente larga fue una en la que Dory y Destiny (una amiga y tiburón ballena miope) mantienen una conversación en balleno. Mientras que en la original la escena no se alargaba de ninguna manera, en esta secuela, a partir de diez segundos, el chiste no solo estaba muerto, sino que estaba empezando a oler.Por otro lado, la protagonista… Veamos… La película trata de retratar la vida de alguien con amnesia anterógrada, un problema muy serio. No es tratado con levedad, sin embargo, no puedo dejar de pensar que, de alguna manera, se está, hasta cierto punto, romantizando la complicación en cuestión.A nivel visual, la película está bien. Sin embargo, las caras de Marlin y Nemo me resultaron un poco desagradables. Por lo demás, casi todos los personajes resultan geniales a nivel visual.Merece la pena ver la película. Aunque solo sea por Piper, el corto con el que abren.

En serio, el corto es excelente. Mejor que Lava, el que pusieron en Inside Out.

En resumen, la película está bien. ¿Es la mejor de Pixar? No, ni mucho menos. Para ser una película de Pixar es aceptable, pero cuando la comparamos a lo que es una película en sí, está bastante bien.

Me parece que, en algunos momentos no se le daba la suficiente importancia, pero, en otros sí, de manera que no estoy seguro (ni creo que lo vaya a estar en un tiempo).

En lo que a la ejecución de la trama respecta, personalmente, habría preferido menos partes cómicas en lo que es el nudo de la trama para cerrar con el desenlace que eligieron. El desenlace es una escena tanto cómica como tensa genial, pero, en mi opinión, menos comedia en el resto de la película, habría hecho que fuese tantísimo mejor.

Personalmente, a mí, todas las escenas en las que Marlin y su hijo se quedaban a solas, sobraban. De hecho, las escenas en las que se hubiesen visto acompañados por otros personajes habrían sido tantísimo mejores.

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About Suricato de Asalto

Soy un suricato amaestrado. Me dedico a bailar sobre teclados y hablar de muchas cosas distintas.
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